Barcelona y Manchester firmaron las tablas en el primer envite de las semifinales de la Liga de Campeones (0-0). Los ingleses, que fallaron un penalti a los dos minutos de partido, dieron una imagen muy diferente a la de esos ‘Red Devils’ que tienen encandilada a media Europa. En cuanto al Barça, los azulgranas tuvieron el control del balón la inmensa mayoría del partido y fueron superiores a los ingleses pero les faltó profundidad para imponerse en los últimos metros. Con las cosas así, será Old Trafford el que dicte sentencia y elija al primer finalista de esta Champions.
El Manchester llegaba, para muchos, como favorito al Camp Nou. Un papel que asumió en los primeros lances del partido y que tuvo su máximo exponente en el penalti que Busacca señaló a favor de los ‘Red Devils’ cuando el partido llevaba poco más de un minuto de juego. Milito interceptó con la mano un remate de cabeza de Cristiano Ronaldo y el suizo señaló pena máxima. Nada que reprochar. El portugués no se escondió y ejecutó el penal. Sin embargo sus ganas de ser el mejor le traicionaron y quiso ajustar demasiado el disparo. Al final se le marchó fuera por buscar de más la escuadra. Los aficionados culés, que casi ni se habían sentado, respiraron aliviados.
Pasado el primer susto, el Barça fue a hacer su partido. Rijkaard apostó por un centro del campo de garantías y alineó a Toure, Xavi y… ¡Deco! El portugués, que llevaba sin jugar un partido como titular desde el 4 de marzo, tuvo una actuación bastante discreta y en ocasiones se le notó falto de ritmo. Pese a esto, el Barcelona acaparó la posesión del balón y rozó en algún momento la brillantez en su juego.
En cuanto al Manchester, hay que centrarse en la primera parte para ver algo de los ingleses. El resto del partido estuvieron ausentes. En el primer parcial, pese a no tener el balón, intimidaban y daban la sensación de que podían marcar un gol a poco que el Barcelona bajara la guardia. Precisamente de un despiste de Iniesta llegó la otra jugada que pudo declinar el partido en favor de los británicos. Un error de Iniesta al dar un pase atrás cerca de su área permitió que Cristiano Ronaldo estuviese a punto de alcanzar el balón solo ante Valdés. Márquez se cruzó y pudo hacer penalti al meterse entre el de Madeira y el cuero. Busacca prefirió no mojarse.
Poco hizo el Barça en esta primera parte. Mucho balón y poquísima profundidad. Messi lo intentaba pero era difícil superar a la última línea del United. Respecto a Etoo, definitivamente no era su noche.
