Una hora antes del encuentro me llega un compañero y me suelta la frase de “este encuentro es de los que pierde el Atlético. Es un partido made in Atleti”. Y nada más comenzar el partido en el Calderón me di cuenta de lo cierto de la afirmación. El choque comenzó con ambos conjuntos tratando de hacerse con el dominio del centro del campo. El Betis se acercaba tímidamente a los aledaños del área de Leo Franco mientras que los de Aguirre tocaban y tocaban.
Las primeras ocasiones de peligro llegaron por parte de los de Paco Chaparro. Ya en el minuto 14 el conjunto verdiblanco se adelantó en el marcador con un gol de Juande. José Mari se fue de Seitaridis en la frontal del área, disparó desde lejos y Leo Franco no acertó a detener. El rechace lo aprovechó Juande para marcar el primero de la tarde. El Atlético no se echó atrás y once minutos más tarde logró empatar el encuentro con un gol de Agüero desde fuera del área. Casto también puso de su parte para que el tanto subiera al luminoso. Y se llegó al descanso con el 1-1 momentáneo.
Tras los primeros 45 minutos, los de Javier Aguirre saltaron al verde con la intención de remontar el encuentro y llevarse tres puntos de oro para seguir manteniendo la plaza de Champions. Sin embargo, la necesidad de un Betis mermado por las bajas se impuso a la pasividad rojiblanca y a los tres minutos de la segunda mitad Xisco marcó de falta directa. Era el segundo de los verdiblancos. A partir de ese momento, el Atlético se vio en la obligación de arriesgar y adelantar sus líneas. Esta decisión provocó la llegada del tercero del conjunto bético. Melli sale de su cueva y tras recorrer varios metros sin que ningún rival le intentara robar la cartera, mete un balón al hueco para que Capi sentencie el partido. Al final, 1-3 y el Betis que certifica prácticamente su permanencia en la máxima categoría del fútbol español.
Regalito en el Día de las Peñas
El partido ante el Betis iba a ser un homenaje por parte del club rojiblanco a todas las Peñas y aficionados del Atlético. Pero lo que se suponía que iba a ser una fiesta se transformó en una auténtica pesadilla. El juego de los de Aguirre invitó a que la grada del Calderón comenzara a dedicar pitos a los suyos antes del descanso. Ya con el 1-3 en el marcador, muchos seguidores miraron al palco para sacar los pañuelos y mostrar su malestar. Con esta derrota, el Atlético de Madrid hipoteca la cuarta posición y podría finalizar la jornada fuera de los puestos de Champions. Un regalo demasiado cruel para un fin de semana tan especial.
No fue tampoco el día de la pareja de ataque del Atlético. Forlán no realizó un buen partido y Agüero no fue tan determinante como en ocasiones anteriores. La buena racha que llevaban los colchoneros en su propio feudo se cortó de raíz con una victoria de un Betis que tiene en su mano la salvación.

