El Barcelona renuncia a la Liga. Los culés se olvidan casi definitivamente de una corona que vuelve a darles un golpetazo en la cabeza. El Barça completó en Huelva su enésima cantada entre la ‘ayuda’ de Clos Gómez, su asistente y un Valdés que resbaló y concedió un punto que al Recre le supo a gloria. Los de Rijkaard se adelantaron por dos veces en el primer minuto de cada asalto, con dos goles de Etoo, y volvieron a lanzarse al vacío de nuevo.
Uno de los líneas de Clos Gómez, un iluminado, y Valdés fallaron clamorosamente a su modo en un partido sin chispa, a un ritmo desesperadamente lento y cansino. El línea marcó el primer tanto del Recre. Así de fácil se explica que un cabezazo de Rubén que atrapó Valdés justo en la línea de gol subiese al marcador. El de la bandera, que poco o nada se sabe lo que estaba pensando, vio un gol imaginario, que no existió. Sólo para él. Luego, en la segunda mitad, Valdés dudó en una salida, se resbaló y facilitó el golpetazo de Rubén, éste sí, besando las redes.
El gol del banderín iluminado
El Barça comenzó por delante en el marcador casi desde el pitido final. Etoo finalizó un buen servicio de Giovani al segundo palo y trastocó los planes de un Recre que resucitó a costa de un banderín y de un rival que se empeña en dar facilidades sin miedo El Barcelona no se centra, no se enchufa a los partidos y sigue con su tortuoso y particular camino.
El Recre tampoco hizo demasiado. Llegó gracias al enorme problema del Barça entre líneas, cada vez a más distancia y poco coordinadas. Milito y Puyol se hartaron a taponar agujeros por todos los rincones. El día negado de Pongolle en punta de ataque también contribuyó para que Valdés no tuviese que recoger el cuero de sus redes en la primer parte. A pesar de todo, se fue al descanso con un empate difícil de explicar. El gol que el línea de Clos Gómez se sacó de la manga montó en cólera a un Barcelona que recibe palos hasta imaginariamente.
Tras el paso por vestuarios, Etoo acudió al rescate. El camerunés, éste sí, empeñado en ganar, se marcó un misil desde la frontal que entró con furia por la escuadra izquierda de Sorrentino. Vuelta a empezar para un Recre que, más tarde, volvió a subirse a las barbas del Barcelona.



